sábado, 6 de febrero de 2010

Duelos psicológicos por Nikanoru



Empecemos el (segundo mes del) año en lo que esperemos sea el inicio de una buena serie de posts, ¡saludos a todos!

Parece que todo comenzó con Death Note/la libreta de la muerte, una de las series más interesantes y revolucionarias que desde hace años ha inspirado sentimientos de asombro entre las más diversas personas… además de un gusto por los hombres ojerosos que se sientan en cuclillas sobre las sillas.





A partir de ese momento, llegó una “avalancha” de títulos con la temática del duelo mental entre las cuales destacan the Liar Game, Kaiji y, por supuesto, Code Geass.

Death Note nos pone al tanto de la vida de 夜神 月/Light Yagami, quien por azares del destino se haya la susodicha libreta de la muerte con la que puede acabar con la vida de cualquier persona cuyo nombre sea escrito en ella. La libreta pertenece a un tal リューク/Ryukk, un dios de la muerte que perdió a propósito su libreta para que el humano que la encuentre lo divierta. El resultado no pudo ser mejor, Light se dedica a matar criminales con paros cardiacos hasta que se crea la certeza de que “algo/alguien” está matando criminales. Y es ahí donde “L”, el mejor detective del mundo, entra al ruedo para encontrar y terminar con Kira/el asesino (el seudónimo cariñoso que le ha dado la gente en Internet a Light).



La serie nos trae en una montaña rusa de emociones donde L acorrala a un Light que siempre parece estar un paso adelante. Así que mientras Light crea coartadas perfectas, L se dedica a crear estrafalarias y cada vez más arriesgadas estrategias para descubrir a Light: escribir en la libreta de la muerte mientras ve las noticias en una tele escondida en una bolsa de papas, entrar a la misma universidad que el sospechoso y perder a propósito la memoria son sólo algunos de los sucesos que traerán sonrisas a los rostros de aquellos que han visto/leído esta obra maestra. Es cierto que a partir del capítulo 30 toca un punto álgido que jamás logra recuperar, pero no deja de ser una serie obligada y, ante todo, revolucionaria.



A la par de estos magníficos duelos, aparecieron por ahí ライアーゲーム/the Liar Game/el juego del mentiroso (con un L pelirrojo como protagonista) y カイジ/Kaiji. El primero, un manga y el segundo un anime (basado en un manga) con premisas muy similares (entre sí), donde personas con deudas enormes deben entrar a extraños juegos donde intriga y engaño obligan a los personajes a poner a prueba las más descabelladas estrategias probabilísticas y psicológicas para salir ilesos (y sin deudas) de tan crueles juegos que los condenarían de por vida.

Sin embargo, llama la atención que Kaiji no es realmente una historia nueva, su autor, 福本伸行/Fukumoto Nobuyuki, lleva veinte años creando mangas con las temáticas del juego de azar y el análisis psicológico como arma para ganar tales juegos. Agreguemos sin embarho que las adaptaciones de sus obras a la pantalla chica son relativamente recientes, lo que me hace pensar que se ayudó del boom que creó Death Note.



También tenemos por ahí otra joyita más o menos escondida llamada 未来日記/Mirai Nikki/El diario del futuro, donde Deus ex Machina (un pseudónimo de un pseudos-dios) decide realizar un juego para elegir a su sucesor como regente del mundo. El juego consiste en otorgar a doce personas diversas un “diario del futuro”, que no es otra cosa que un celular. Resulta que en Japón (o eso me dio a entender el manga) es usual llevar un diario en tu celular, así que Deus ex Machina decide otorgarle a los doce participantes la habilidad de ver las entradas que ellos habrían hecho en sus diarios, en el futuro. Para ponerlo en palabras simples, es como si pudieras abrir tu diario y encontrar lo que escribiste mañana. Con la ventaja de que al saber lo que pasará, puedes hacer las cosas de otra manera, cambiando de paso el futuro.



La serie introduce una buena cantidad de elementos bizarros, crueles y muy creativos, manteniendo el suspenso que el juego por sí mismo ya tare implícito, pues el susodicho juego consiste en eliminar a los otros once jugadores.

Sin embargo, todas estas dos series carecen de lo que hizo a Death Note realmente innovador: el duelo mental como un duelo a muerte. Una cosa es tener duelos por dinero (aún cunado estos te condenen a una vida de esclavitud monetaria), y otra cosa muy diferente saber que cualquier error, cualquier detalle nimio que se te escape, significa la muerte. Death Note nos presentó pues un duelo entre un criminal y un policía que parecen hijos perdidos de Sherlock Holmes, además de presentarnos con un dilema moral bastante interesante que se analiza desde varias perspectivas (analicen bien a Matsuda).

Y si bien Mirai Nikki le entra al asunto de “apostar la vida”, el hecho de meterlo en un contexto de “un juego”, me parece demerita. La intención inicial pudo ser dar una sensación infantilmente cruel, pero al final resulta innecesario, y habría sido más interesante ver a los “jugadores” interactuar de una forma más natural e impredecible, dejando que los sentimientos normales que las personas con tales poderes desarrollarían se encarguen de la trama. Sentimientos como el simple egoísmo/paranoia de querer ser el único con un diario del futuro.

Regresando al anime:



コードギアス/Code Geass/Código Geass trató de entrarle al campo de los duelos mentales en un contexto serio político y militar... pero no lo logra. Lo que caracteriza al duelo mental, el de verdad, es el presentarle al lector/espectador todas las piezas, todos los datos, todas las opciones sin que se de cuenta, de forma que cuando la solución se da, uno exclama “¡¿demonios, cómo se les ocurrió algo así?! Pero la verdad… ¡¡es lo más lógico!!” Code Geass entra un poco más en la dinámica de Scooby-Doo, donde las pistas son presentadas, pero realmente no pueden ser resueltas. Así, las tácticas de Leleuch son buenas y logran sus fines, pero no tenemos esa sensación de entender toda la estrategia y sentir el asombro por la creatividad del estratega. No dejemos de lado que la historia cuenta con demasiados Comodines, personajes que sin importar la estrategia del combate, deciden el resultado de la batalla (cuántas batallas no se decidieron por la simple aparición de Lancelot). El final, sin embargo, es un digno y magnífico exponente de lo que un duelo mental debe de ser, manejarlo todo, a detalle, sin dejar una sola brizna de polvo al azar.

También en el campo del anime, hay otro título que se ha estado ganando su fama a pulso, 東のエデン/Higashi no Eden/el Edén del Este. Una vez más, una premisa interesante (un celular con el cual puedes comprar prácticamente TODO, desde la dirección de una persona hasta misiles intercontinentales), se deja caer en el asunto del "esto es un juego donde deben competir contra los demás a muerte para bla bla blá". Lo que hace interesante al Edén del Este, es que la mayoría de los protagonistas no tienen interés en ganar el juego, lo que le da un toque más humano... pero al mismo tiempo rebaja la emoción e intriga. Me faltan tres episodios por ver y la serie finalizará con dos películas próximas a estrenarse, así que el veredicto final todavía está en el aire. Aunque mi esperanza es que Higashi no Eden se enfoque en la dinámica personal de los personajes, que a mi gusto es más interesante que el ya (casi) gastado cliché del duelo psicológico. Eso sí, no se pierdan el Ending (y el Opening).



Finalizando, regresemos al comiendo y analicemos el detalle que creo hace de Death Note el máximo exponente de los duelos mentales: su realismo. Dejando de lado libretas de la muerte, dioses de la muerte, dimensiones de la muerte y demás cosas de la muerte, el mundo en que se desarrolla la historia es le mundo real, y como tal, las posibilidades que explora el manga son las posibilidades de nuestro mismo mundo. Generalmente una historia establece parámetros, decide qué es lo que se puede hacer y qué no. El Señor de los Anillos tiene Magia, y ésta Magia tiene limitantes, tiene reglas. Pero son reglas que sólo el autor conoce a la perfección. Death Note nos mostró un duelo donde las reglas son las reglas de nuestro mismo mundo real, el que habitamos. Es decir, nosotros conocemos las reglas del mundo de Death Note tan bien como el autor (dejando de lado, como ya dije, todo el asunto de la libreta sobrenatural), y entonces nos damos cuenta que es algo que podría haber sucedido y algo que de haber tenido la sagacidad necesaria, habríamos podido realiza. Es ahí cuando podemos exclamar sin vacilación:

“Esos tipos son unos genios.”




Kira por siempre, nos vemos.


PD: Una tira cómica que me fascina de Death Note, sólo tomen en cuenta que necesitan ya haber leído/visto toda la serie: Sorry Cake
Y de paso, un scan de un koma/tira cómica de cuatro cuadros, del volumen 13 de Death Note.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, una de las mejores series...un último detalle...¡L! ¡Nooooooo porqueeeeee! ¡Llevame a mi!

Anónimo dijo...

Bernie tan sonso...

Anónimo dijo...

es la chrome, mira

Anónimo dijo...

Nah, es tu pc.

render dijo...

Muy buena premisa sip... pero a mi no termina por convencerme el material... tal vez fue, que me contaron maravillas y tenía altas expectativas, cuando la vi esperé por más... ;P